miércoles, 13 de noviembre de 2013


SACRA CONVERSACIÓN
La Sacra Conversación (en italiano, Sacra Conversazione) es considerada una obra maestra del pintor renacentista italiano Piero della Francesca.
También es conocida como Pala de Brera (por conservarse en la Pinacoteca de Brera) o Virgen con el Niño y Santos. La composición muestra
también al duque Federico de Montefeltro arrodillado. Mide 248 cm de alto y 150 cm de ancho. Se conserva en la Pinacoteca de Brera en Milán (Italia).
Fue realizada en 1472 (según otras fuentes, hacia 1474). Seguramente se terminó a principios del año 1475, puesto que el Duque está retratado sin
la decoración de la Orden de la Jarretera, que recibió en el año 1474. Era un encargo para la iglesia franciscana de San Donato degli Osservanti
de Urbino. En aquella iglesia estuvo, durante un tiempo, sepultado el duque Federico de Montefeltro. Es muy probable que en la realización del
retablo interviniera también el pintor de la corte Pedro Berruguete, a cuyo pincel Roberto Longhi atribuye las manos de Federico.
Posteriormente, esta tabla estuvo expuesta en la iglesia de San Bernardino. En el año 1811 llegó a Milán por las incautaciones realizadas por Napoleón


LEYENDA DE LA CRUZ
La leyenda de la Vera Cruz (en italiano conocido como Leggenda della Vera Croce), es un ciclo de frescos considerados la obra maestra del pintor
Italiano Piero della Francesca. Fue pintado en el periodo 1452-1466 en la Capilla Bacci o coro de la Basílica de San Francisco de Arezzo,
villa situada en la Toscana (Italia).
Este ciclo de frescos está considerado una de las obras maestras de toda la pintura renacentista, tanto por la claridad de su composición
como por su admirable luminosidad colorista. Han recuperado su originario valor artístico con una adecuada labor de restauración en los años
1990, que finalizaron en 2000; esta restauración fue organizada por la superintendencia de Arezzo y financiadas por la Banca Etruria e del Lazio.
En el premiado filme El paciente inglés, en una de las escenas más memorables, se ve a Hana, interpretada por la actriz
Juliette Binoche, iluminando estos frescos con una antorcha.


LA MAGDALENA
La Magdalena (en italiano, Maddalena), es un fresco del pintor renacentista Italiano Piero della Francesca. Está realizado
en 1460 y mide 190 cm. de alto y 105 cm de ancho. Se encuentra actualmente en la Catedral de San Donato, Arezzo, Italia.
María Magdalena viste una capa roja, sobre un vestido verde; el verde es el color emblemático de la fertilidad. La túnica roja
la eleva dentro de la jerarquía eclesiástica. Las grandes masas de colores vivos anticipan los principios que serán propios de la escuela veneciana del siglo XVI.
La figura de la Magdalena se encuentra inserta en una arcada decorada con motivos vegetales de la nave izquierda de la iglesia;
la referencia a su persona viene dado por la mano izquierda, que tiene un vasito de cristal para ungüentos, que, según el Evangelio,
sirvieron para limpiar los pies de Jesucristo. En este objeto de cristal se acentúa el juego de los efectos de la refracción de la luz.
Tal cuadro representa la fase de madurez del pintor Piero della Francesca, donde se reúnen el uso de colores luminosos para
amplias superficies, la minuciosidad (los cabellos de la Magdalena que caen sobre las espaldas están pintados uno a uno)
y el uso siempre muy conveniente de la luz.


LA RESURRECCIÓN DE CRISTO
La resurrección de Cristo o, simplemente, La resurrección, (en italiano, La Resurrezione), es una obra realizada por el pintor
renacentista italiano Piero della Francesca. Mide 225 cm de alto y 200 cm de ancho. Realizó esta obra entre el año 1463 y 1465.
Fue pintada en Arezzo, cerca de su ciudad natal, al tiempo que trabajaba en los frescos de la Leyenda de la Santa Cruz.
Figura hoy en día sobre el lugar de su creación: uno de los muros de lo que hoy en día es el Museo Civico o Palazzo Civico
de Sansepolcro y que era entonces la sala magna de la Residenza donde se celebraban las reuniones del Consejo.
En Sansepolcro precisamente nació Piero della Francesca, por lo que en el Museo Cívico de esta ciudad hay dos de sus
obras maestras: esta Resurrección y el Políptico de la Misericordia.


VIRGEN DEL PARTO
La Virgen del parto (en italiano, Madonna del parto), es uno de los frescos más conocidos del pintor renacentista italiano Piero della Francesca.
Mide 260 cm de alto y 203 cm de ancho. Fue pintado hacia 1460.
Piero della Francesca realizó la obra en siete jornadas de trabajo, usando los colores de primera calidad, especialmente una cantidad
considerable de precioso azul marino obtenido por el lapislázuli, que era importado de las lejanas grutas de Afganistán a través
de las rutas de la República de Venecia.
El fresco estaba destinado a la pared del fondo del altar mayor de la antigua iglesia de Santa María de Nomentana ya de Santa
María en Silvis, localidad rural en las laderas de la colina de Monterchi, aldea vecina de Sansepolcro y de la que procedía la madre del artista.


Retrato de Sigismondo Pandolfo Malatesta
El retrato de Sigismondo Pandolfo Malatesta (en italiano, Ritratto di Sigismondo Pandolfo Malatesta), es un cuadro del pintor
renacentista Italiano Piero della Francesca. Está realizado al temple y óleo sobre tabla. Mide 44,5 cm de alto y 34,5 cm de ancho.
Fue pintado hacia 1451, encontrándose actualmente en el Museo del Louvre, Francia, que lo adquirió en 1978.
Representa al condottiero y señor de Rímini y Fano Segismundo Malatesta.
El retrato representa al condottiero de perfil y, según algunas fuentes, se basó en una medalla ejecutada en 1445 por Pisanello,
o una de Matteo di Pasti1 datada en 1450. La pintura en sí misma fue ejecutada por Piero della Francesca durante su viaje a Rímini,
en el cual pintó también el fresco con Sigismondo Pandolfo arrodillándose y completamente de perfil, frente a san
Segismundo en el Templo Malatestiano (Catedral) de la ciudad.
En el cuadro, el condottiero posa de perfil, lo cual es típico en los reatros de este tipo de figuras eminentes, que están en absoluta
abstracción; de ese modo repite la iconografía oficial en línea con la de las medallas; no obstante, en la realización del cuadro queda clara
una particular atención a los detalles naturalistas: esto se advierte, especialmente, en la minuciosa descripción del tejido de la ropa
(posiblemente seda),1 en el realismo del pelo del comitente y de la misma carnación, que recibe unos matices muy propios de la pintura flamenca


BAUTISMO DE CRISTO
Es uno de los cuadros más conocidos del pintor italiano Piero della Francesca. Está realizado al temple al huevo sobre tabla.
Mide 167 cm de alto y 116 cm de ancho. Se calcula que se realizó en torno al año 1450, encontrándose actualmente en la National
Gallery de Londres, Reino Unido.
Su datación es controvertida, hasta el punto de que algunos la consideran la primera obra de Piero. Algunos elementos iconográficos,
como la presencia de dignatarios bizantinos en el fondo, hacen que se sitúe la obra en torno a 1439, año del Concilio de
Basilea-Ferrara-Florencia en el que se reunificaron efímeramente las iglesias de Occidente y Oriente. Otros datan la obra más tarde,
en torno al 1460.
Está constituido por dos grandes planchas de álamo al veteado vertical, con las proporciones de la sección áurea
(la altura es igual a la largura x V¯2). El eje medio genera una partición calculada, aunque no simétrica. El árbol
a la izquierda que divide el cuadro en proporción áurea, tiene más valor como cesura que el grupo central.
Es la parte central de un tríptico, destinado al altar central de la Iglesia de San Juan en Borgo San Sepolcro.1 Las otras partes del
retablo se conservan hoy en la catedral, obra de Matteo di Giovanni.2
Esta es una de las obras tempranas más famosas de su autor.